¿Qué puede aportar el diseño a un restaurante?

Actualizado: ago 24

El diseño es como ese amigo que todos tenemos y que es muy pesado. Está por todos lados, hay miles de estímulos diarios en los que el diseño gráfico está presente. Lo tienes en la calle, en vallas, carteles, en la bolsa de la compra... En un restaurante lo puedes encontrar en la carta por supuesto, pero también en vinilos, posa-vasos, mantelería, packaging, redes sociales, en la web etc. Vamos, que es uno de los protas, de los importantes. Lo que ocurre, es que las representaciones gráficas no siempre van a favor de la empresa: a veces se pierde el mensaje y no trasmite el valor: lo que hace especial y único al restaurante, y eso al final, se traduce en una mala concepción por parte del cliente que al llegar al local y al sentarse en la mesa no encuentra lo que había percibido, vamos, que puede llevarse un chasco importante. Quizá puedas resolverlo y queden satisfechos, pero existen muchas posibilidades de que tengamos que lidiar con un cliente frustrado.



Cada cierto tiempo, analiza la parte de diseño para ver si está funcionado y conectando con tus clientes tal y como esperas en tus estrategias de marketing, tanto online como offline.


Tener un buen diseño gráfico en tu restaurante


Hablando de diseño gráfico, te voy a detallar algunos puntos que puedes revisar para conocer si tu restaurante tiene un diseño correcto que se alinee con sus valores. No voy a hablar de diseños bonitos o feos (para eso seguro que ya tienes criterio), sino desde un punto de vista más orientado a la comunicación.

- Tiene un mensaje claro y conciso que se repite: un buen diseño debe trasmitir un mensaje general que se repita para así hacerlo más comprensible al público objetivo. Más vale ser insistente que pasar por las mentes a la ligera. Un caso práctico: si vendemos platos con ingredientes naturales, la gráfica debe hacer hincapié en esa materia prima, mostrando de forma recurrente imágenes que refuercen la idea de ingredientes frescos, saludables etc.

- Atrae al cliente ideal: cada concepto de restaurante va a tener un tipo de público al que enfocarse, con unas determinadas características emocionales, aficiones, rangos de edad etc. Un buen diseño habla el mismo lenguaje que estas personas. Si vendemos alta cocina, no es muy inteligente (a priori) usar diseños poco elegantes, excesivamente coloristas, o tipografías de “cartel de fiesta de pueblo”. Cada creación gráfica ha de llegar a la mente del cliente ideal a través de una tipografía seleccionada correctamente, el uso inteligente del color, las imágenes o ilustraciones apropiadas etc. Entonces se creará una mayor conexión con la marca y una sensación de pertenencia a esta.

- Tiene algo que lo hace diferente y único: ¿Dirías que el diseño de tu identidad gráfica es creativo? Si la respuesta es un no, replantéate este punto, puesto que en una sociedad con tantos estímulos visuales, la originalidad será la que genere más impacto y nos haga destacar frente a la competencia.


- Genera emociones: la principal forma de quedarnos en la mente de quienes nos ven es generando una emoción. Si te fijas, las cosas que más recordamos durante el día son las que nos han provocado alguna emoción, ya sea positiva o negativa. Es a partir de aquí cuando el cerebro interpreta que lo que ha visto o experimentado tiene importancia y lo guarda como recuerdo (se trata de una selección mental que se hace para ahorrar energía). Por eso, los anuncios que más recordamos son los que nos han erizado la piel. Y esto es quizá los más importante para que una identidad corporativa funcione. Que sus aplicaciones (carta, web, redes sociales, vinilos decorativos, cartelería, folletos...) no nos dejen indiferentes, sino que transmitan algo positivo.




Un diseño que fluya a favor del restaurante puede ser un arma de marketing que genere un buen concepto sobre nosotros en clientes potenciales. Pero además va a ayudar a estas otras cosas:

- Establecer coherencia: una de las cosas que más falla en los restaurantes que visito es la coherencia visual. Puedes encontrarte una decoración industrial, una carta de cafetería y un posa vasos de Coca-Cola. Y esto al final se traduce en que la competencia lo trabaja mejor y los clientes de alguna forma, ya sea consciente o inconscientemente van a percibirlo y a generar una imagen de restaurante que cuida poco los detalles, como mínimo.

- Sienta las bases para crear una marca con personalidad. Invertir en diseño gráfico es asignar colores, estilos de imagen, tipografías, jerarquías, decoración y con todo ello tener más potencialidad para ganar en notoriedad.

- Incrementa la percepción de valor del cliente sobre nuestros productos o servicios. Mostrar nuestro mejor envoltorio, y que este haya sido estudiado y creado para contar tu mensaje y no otro, hace que la percepción del cliente sea, como punto de partida, positiva.

- Mejora la estrategia de venta a medio y largo plazo.Teniendo una base de identidad corporativa se pueden hacer algunos tipos de campañas que motiven el consumo.

Si aún no lo has hecho o no sientes que tu negocio esté representado en tu imagen gráfica, es un buen momento para analizar los puntos que fallan y solventarlos de la mejor forma posible. Al fin y al cabo, el diseño es una gran estrategia junto al marketing para potenciar las ventas y hacer que los clientes sigan deseando vivir la experiencia de un restaurante.


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