IDEAS PARA DISEÑAR LA IMAGEN DE TU RESTAURANTE

Actualizado: mar 8

¿Vas a montar un nuevo restaurante en tu ciudad y no sabes por dónde empezar con la imagen y el concepto de tu negocio? En este post vas a descubrir muchos trucos que te van a guiar en el proceso de creación de marca.


Después de mucho trabajar y estrujarte la cabeza, has pensado el mobiliario, ideas de decoración para tu restaurante o cafetería, colores, temática, pero ahora viene organizar toda esa montaña de información en algo que sea coherente y que tenga sentido, porque tus clientes no quieren (en principio) entrar a la casa del Sombrerero loco de Alicia en el País de las Maravillas, y por ello vamos a hablar sobre este tema que tiene mucho jugo, en una serie de post orientados a la creación de imagen de restaurantes y cafeterías.


1. Haz un negocio único


Cuando queremos ganar dinero rápido tendemos a intentar ser una navaja suiza: tener de todo para que todos estén contentos, pero eso normalmente no funciona. Si ofreces de todo eres uno más de cara al cliente, no eres un restaurante que le representa y con el que se identifica, y tu única forma de destacar va a ser ni más ni menos, que ofrecer precios más bajos.

Cuando he trabajado con clientes para diseñar su imagen corporativa, me encuentro en muchísimas ocasiones personas con ilusión, su primer negocio, sus primeras ideas... Pero esto no es suficiente, porque sin un estudio de mercado previo, sin un análisis de sus objetivos, y lo más curioso, sin ser capaces si quiera de definir su empresa con dos frases, no van a lograr estar focalizados y moverse hacia la dirección correcta. La clave es ser único y diferenciarse de la competencia.


Si ofreces de todo eres uno más de cara al cliente, no eres un restaurante que le representa y con el que se identifica, y tu única forma de destacar va a ser ni más ni menos, que ofrecer precios más bajos.

Busca una propuesta de valor, que te haga especial, que mueva a tu cliente a decidirse por tu negocio y no por el de la calle de al lado. Plantéate en profundidad de qué va a ir tu restaurante, qué lo hace único, y cómo lo van a percibir tus clientes: piensa como ellos. Lo importante es que tengas claro que la diferenciación va a ser tu aliada, porque ya está el pescado muy repartido: teníamos 279.396 locales de restauración en 2018 en España (datos publicados por el DIRCE).

Podría ser una hamburguesería gourmet donde los ingredientes son cuidados y artesanales y que ofrece una atención totalmente personalizada. También prodría ser un restaurante orientado a un público que se cuida, que quiere comer bien y disfrutar de platos elaborados y saludables con productos locales etc. Piérdete por las calles colindantes a la ubicación de tu negocio, por tu ciudad y localiza lo que falta para conseguir nuevas ideas.



Diseño del restaurante Koh Lanta I Iván Cotado Diseño de Interiores

2. Define tu público


Cualquier persona no puede ser tu cliente, o al menos no el cliente ideal. Esta persona que visita tu negocio va a tener unas características concretas que lo hacen propicio a visitarte y consumir tu oferta gastronómica y es a ellos a los que vas a dirigir tu mensaje. A más detalles logres encontrar, más claro tendrás lo que siente y piensa tu futuro cliente, y podrás actuar en consecuencia ofreciéndole soluciones culinarias.


Las características generales a grandes rasgos que te ayudarán a trazar un boceto del cliente que buscas son:

- Edad

- Sexo

- Aficiones e intereses

- Nivel de estudios

- Profesión

- Localización geográfica

- Situación económica


Este desglose te va a ayudar a comprender mejor el tipo de cocina que vas a hacer, los ingredientes, los precios de tu carta etc. Cuando sepas quién te va a visitar sabrás qué y cómo comunicarle, el lenguaje y el trato que se usará en tu local y lo que esta persona espera de tu negocio. Con todo ello podrás anticiparte y crear un mensaje dirigido a ellos que les atraerá a visitarte.


3. La imagen de mi restaurante


¿Ya tienes claro tu modelo de negocio? Pues toca empezar a planificar cómo vas a presentarlo. Te recomiendo que pienses y madures mucho la idea si no vas a contar con un equipo de interiorismo, una inversión que es muy recomendable.


Colores, ambiente, mesas, alturas, iluminación… son muchos los detalles a tener en cuenta. Lo primero es trasmitir tu tipo de cocina, que ha de notarse en cada rincón de tu local. Y tú dirás… ¿cómo voy a hacer notar mi cocina en mi restaurante? Pues aquí viene uno de los secretos que usan los interioristas: los materiales. Estos tienen la capacidad de trasportar al usuario por su textura, colores, apariencia etc. y ayudar a evocar ese mensaje y esa cocina de la que hemos hablado. Una madera sin tratar en exceso decorada con plantas naturales puede hablar de unos ingredientes locales seleccionados y frescos. En cambio, por ejemplo, unos acabados blancos y negros con materiales pulidos y brillantes, puede hablarnos de una cocina fusión.





4. Funcionalidad del restaurante


Lo bonito es bonito, pero si no es funcional, será dinero malgastado, pues tarde o temprano habrá que reemplazarlo para solucionar los problemas que generan estos objetos. Recuerda la importancia de la funcionalidad. Ten presente el alcance de respetar unas directrices básicas al distribuir los elementos, porque está decisión ayudará a que el trabajo diario se haga más fácil y la satisfacción de los clientes sea mayor. Unos consejos sencillos que se deben tener en cuenta a la hora de crear el espacio son las siguientes:

  • Platos que deben salir por un determinado lugar perfectamente accesible y con comodidad.

  • Los desplazamientos de los camareros deben ser lo más cortos posible.

  • Timbres, cámaras, y otros muebles cómodos y funcionales.

  • Iluminación que no deslumbre, que ilumine las áreas a destacar y no moleste a los usuarios.

  • Distribución de mesas que permita el flujo de personas sin intervenir en la experiencia de los comensales.

  • Suelo no resbaladizo.





5. El mobiliario:


La elección de los muebles es uno de los puntos críticos en la creación de espacios. Crean ambiente y a su vez tienen funcionalidad, organizan zonas, e incluso, según la tipología, determinan la velocidad con la que los comensales pasarán por tu restaurante.

Cuando vayamos a comprar el mobiliario hemos de tener presente:

  • Su resistencia y calidad: buscamos muebles fuertes, que perduren en el tiempo con un uso intensivo mostrando el menor número posible de signos de desgaste.

  • La comodidad: muebles que sean cómodos, ergonómicos, adaptados a todo tipo de personas de diferentes complexiones. Los clientes tendrán la última palabra, y aunque pueda interesarnos una rápida circulación, hemos de proporcionar un mobiliario que resulte agradable en su uso.

  • Concordancia con la imagen corporativa: es importante mantener concordancia de colores y materiales con nuestros valores como marca. Hay materiales como la madera, la vegetación, que evocan calidez, otros como el hierro o el cristal tienen unas connotaciones más duras y frías. Todo dependerá de cómo se juegue con los materiales para potenciar nuestra marca. Pero todo restaurante, por obvio que parezca, debe hablar el mismo lenguaje en su sala, en su cocina en su baño, y por su puesto en su terraza.


6. La iluminación


La que da vida a todo nuestro local, la guinda del pastel, es la iluminación. Las hay de muchos tipos: indirecta, de ambiente, de acento… Habrá objetos que deseemos resaltar, zonas en las que queramos crear un ambiente acogedor, superficies sobre las que busquemos crear contrastes o texturas que necesitemos marcar.


Lo importante a tener en cuenta es que la luz debe estar en su justa medida y no interferir en el desarrollo de las jornadas de trabajo y en los clientes, creando deslumbramientos o sombras incómodas. Diríamos que es ideal que, aunque esté presente, no sea la protagonista.




7. La experiencia del cliente



Pese a que muchos no lo consideran importante, cada vez son más los empresarios que ven de la importancia del diseño gráfico, la estrategia de marca y el diseño de interiores un equipo perfecto. Es posible que en este momento digas, “pero… ¿y la comida?”, por supuesto que la calidad es importante, probablemente lo más importante, pero acercándonos al 2020, eso es algo que ya se presupone, porque buena comida hay en muchísimos restaurantes, pero una estrategia planificada, una imagen coherente y una ambientación cuidada puede marcar el plus del que te hablaba anteriormente. El cliente no solo busca ir a comer, busca una experiencia sensorial y emocional. Quiere sentir un ambiente, descubrir sabores, recibir un trato especial, estar cómodo, tener intimidad etc.


El cliente no solo busca ir a comer, busca una experiencia sensorial y emocional.

Todo el trabajo de marketing, imagen de marca y creación de espacios tiene como objetivo unificar tu mensaje y hablar en la misma dirección para hacer que tu restaurante brille.


Pásate por mi web para que veas como puedo ayudarte en el ámbito del diseño gráfico para restaurantes.

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