Cómo ayudar a mantener mi restaurante en la crisis del Covid-19

Actualizado: abr 13

La incertidumbre es una de las emociones que más nos cuesta manejar. No saber lo que va a suceder en el futuro es algo con lo que siempre hemos contado, porque no nos engañemos, solo el presente es lo que tenemos por seguro. Pero cuando ese presente también se torna desconcertante y se mantiene en el tiempo, ahí la cosa comienza a complicarse.


Dentro de todas las empresas que han tenido que cerrar temporalmente, ya se sabe que el sector de la restauración será un sector muy afectado, y va a necesitar adelantarse a un futuro en el que el turismo no estará presente y en el que se desconoce la actitud de los clientes frente a la situación de consumir. Pero hay algo que sí afirman los expertos, y es que, ante esta situación, la previsión y la estrategia va a ser determinante para ayudar a la recuperación de los negocios y va a marcar la diferencia entre quienes sobrevivan y los que tengan que cerrar su restaurante por no poder afrontar los pagos.


Pero esta pandemia de dimensiones sociales y económicas seguro va a traer cambios positivos, nos ayudará a ser más fuertes y resilientes, y va a sacar toda nuestra creatividad para remontar y sacar adelante nuestro proyecto.





¿Debería bajar los precios o aplicar, promociones?


Los precios y el valor percibido son clave. Decidir si bajar o no precios va a depender mucho de la situación de cada empresa, pero por lo general se recomienda observar la situación, que por el momento nos dice que la retracción del consumo vendrá dada por dos factores, por un lado, el miedo al contagio y por otro lado la disminución del poder adquisitivo de las personas.


Si analizamos el factor miedo, debemos transmitir nuestro máximo compromiso con cumplir la normativa y garantizar las distancias sociales determinadas por los expertos y las recomendaciones de higiene. Hasta aquí no tiene mucho sentido una bajada de precios. Si analizamos la intención de consumo desde el punto de vista del bolsillo de nuestro cliente, aquí es cuando entra en valor lo que ofrezcamos y su precio. Te propongo algunas ideas para evitar una bajada a la que luego es complicado renunciar una vez el cliente se acostumbra.


- Podríamos analizar cada plato y los beneficios que nos reportaba antes de la crisis, localizar nuestros platos estrella (buena demanda y rentabilidad) y potenciarlos en nuestro marketing con campañas de calidad (en redes sociales y web por ejemplo).


- Optar por añadir nuevos platos que sean variantes de los platos estrella o modificar algunos intentando reducir los costes y manteniendo todo lo posible su calidad.


- Añadir algún tipo de promoción que incite al consumo tipo “descuento” o “llévate el postre por la mitad de precio” por ejemplo, siempre que tu negocio tenga un perfil de ventas de ticket medio o bajo. Eso sí, deben de ser platos que sepamos que tienen una buena demanda para sacarle todo el jugo posible.


Ahorro y más ahorro


Revisar los procesos para asegurar que se reducen al máximo las mermas. Si no las tenemos presentes, se desperdician alimentos que poco a poco generarían una cantidad importante y se traduciría en un mayor gasto. Unos puntos a tener en cuenta:


- Vigilar las compras. Tener presente la importancia de los ingredientes, las cantidades y sus tiempos de vida.

- Rotar la mercancía de forma adecuada.

- Atender los procesos de descongelado.

- Tener la temperatura de los congeladores y neveras en el punto exacto para garantizar la durabilidad de las materias primas.

- No acumular mercancía si no está vendiéndose. Un almacén lleno de productos que se caducarán antes de que se vendan solo genera gastos.

- Buena supervisión del personal de cocina, tanto en la preparación de las materias primas, en el cocinado como en el servicio de los platos.


Llevando un control exhaustivo podremos saber exactamente lo que vamos a gastar y las cantidades de materias primas de las que debemos disponer. Trata de cumplir, al menos, con estos puntos:


- Evitar ofrecer demasiados platos en la carta.

- Aprovechar materias primas ofreciéndolas en diferentes formatos al cliente.

- Adecua las porciones de cada ración.

- Estudia los platos que producen más mermas. Por ejemplo, si ves que algunos platos vuelven a la cocina inacabados, quizás las cantidades de comida servidas son excesivas.

- Los platos de cuchara por lo genera producen menos mermas que otros.

- Recuerda dar todos los conocimientos al equipo para reducir fallos que hagan que se desperdicie materia prima.





La comida “para llevar” es el futuro.


La opción de comida para llevar o delivery ya era popular en muchos restaurantes españoles, pero ahora es quizás la mejor opción para asegurar que se puedan mantener los negocios.


El restaurante "Gofio", ubicado en Madrid, con una estrella Michelin gracias a su cocina canaria de autor, se reinventa en esta crisis con El Lagar, que ofrecerá a domicilio "cocina canaria a nuestra manera”, seleccionando platos populares y por un precio medio de 20 euros, explica su cocinero y copropietario, Safe Cruz. Han tenido que hacer pruebas y conseguir los envases y un servicio de reparto que garantice que todo llega en temperatura y perfectamente montado. La próxima semana se ponen en marcha.


Como siempre digo, los restaurantes venden experiencias, y comer y beber frente a una mesa con la familia o amigos ya es de por sí un ritual. Las personas necesitan salirse de su dieta, recibir platos nuevos y recetas sabrosas. Quieren olvidarse de hacer la comida o probar nuevos sabores, y esto no hay crisis que lo liquide. Un restaurante vende ilusiones y buenos momentos, y a eso no renuncia nadie.


Si aún no lo haces, es el momento de plantearse seriamente este servicio de comida a domicilio como una de las mejores opciones para un futuro muy cercano. El cliente pide y paga a través de la página web o la aplicación del servicio y eso hace muy seguro el proceso, evitando miedos a aglomeraciones y contagios.


Según Iñigo Vega, propietario de tres restaurantes que sirven menús a domicilio: “hubo mucho miedo al principio y cayó todo el negocio”. Este hostelero asegura que cuesta encontrar materias primas y que la gente tiene reparo a trabajar, además de que “cumplir con todos los protocolos: tener mascarillas, guantes, geles desinfectantes... es un esfuerzo extra”. Una vez superados esos escollos, su negocio, que actualmente opera de forma online, está obteniendo unas ventas por encima de lo normal debido, también, a que su competencia se ha reducido. “La gente se ha cansado de cocinar y la opción que existe es que te lo manden a casa”. Productos caseros como las croquetas o tortillas españolas parece que están teniendo mucho éxito.



Otro tipo de comportamiento nuevo en esto tiempos de Coronavirus es que seguro te resulta interesante relacionado con el delivery es el de personas que usan la comida como regalo para su familia. Muchas personas están actualmente separadas de sus familiares y le envían comida a su domicilio, como desayunos en lugar de flores. Ahora hay más tiempo para compartir y eso ha sido un punto a favor para este tipo de servicios.


El marketing de restaurantes


Saber lo que hacemos, lo que nos diferencia y a quién nos dirigimos debería haber sido desde siempre la base de nuestro marketing. Ahora más que nunca es momento de tener una estrategia de ventas definida. No es necesario invertir grandes cantidades de dinero en publicidad, pero si hemos de tener presente que los clientes necesitan estar conectados emocionalmente con el restaurante, debemos ser recordados, y eso podemos conseguirlo generando contenido de interés y mostrando nuestro lado más humano. Las redes sociales son el altavoz para amplificar tus promociones o los servicios que ofreces, y tu web es el campamento base para entrar en detalles y dar toda la información posible sobre estos. Puedes subir vídeos de recetas, o hacer directos en los que interactúes con la audiencia. También puedes subir textos sobre ingredientes y sus beneficios, fotografías de platos, del equipo… las opciones son muchas.

Vamos a necesitar ahorrar y llegar directamente a quién más nos interesa. De nada va a servir invertir dinerales en publicidad tradicional para atraer a nuevos clientes (vallas, publicidad en medios, radio… ) Estos medios tradicionales no permite elegir a quienes llega nuestro anuncio, y mucho menos saber el retorno de inversión que nos va a dar, es decir, no vamos a tener ni idea de la efectividad del mismo, al menos, a corto plazo.


Mi consejo es que te centres en publicidad con costos bajos y buenos resultados, y esta publicidad se desarrolla en Internet. Tienes como a Facebook Ads como máquina para generar visualizaciones y posibles ventas (abarca Facebook e Instagram).


La gran ventaja de este tipo de anuncios es que, por poco dinero, puedes mostrar los anuncios únicamente a las personas con las características que te interesan, y ¿quiénes son esas personas? pues será el perfil de tu cliente ideal, esa persona con unos gustos, estatus, aficiones, nivel económico, edad, sexo, profesión… que debes tener como objetivo y para la que diriges todas las acciones de marketing que haces. Es decir, promocionas un anuncio, y llegas sólo al perfil que te interesa. Con esto ahorrarás mucho dinero.


Esta plataforma de anuncios es la que yo uso generalmente y te garantizo que bien usada, funciona. Puedes invertir una pequeña cantidad de dinero, sobre los 5 € diarios para comenzar a testear puede darte resultados y ganar visitas a tu página o a tu perfil que posteriormente pueden seguirte o hacer una acción determinada como mirar un teléfono, escribirte por mensaje directo, por Wathsapp, hacer una compra online etc.


Con todas estas estrategias y otras en las que iremos profundizando en los próximos días vas a poder comenzar a hacer acciones que se adelanten a los próximos meses y que seguramente puedan ayudarte a mantenerte a flote. Con perseverancia y esfuerzo podremos recuperar lo más pronto posible esos días en los que el bullicio y los buenos momentos hacían que estuvieras orgullos@ de tu proyecto.

Mucho ánimo.


Jesús D.



  • Facebook - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco